El proyecto europeo liderado por Orthem y Digiltea presenta ante las instituciones europeas un modelo pionero para medir y valorizar el carbono forestal.

Después de cuatro años de trabajo conjunto entre empresas, universidades y administración pública, el consorcio del proyecto europeo Life Token CO₂ ha presentado esta semana en el Comité de las Regiones de Bruselas los principales resultados de una iniciativa pionera orientada a valorizar la gestión forestal como instrumento real de mitigación del cambio climático.

El proyecto, liderado por Digiltea y Orthem junto a SGS, la Universidad Católica San Antonio de Murcia (UCAM), la Universidad de Castilla-La Mancha y la Comunidad Autónoma de la Región de Murcia, ha permitido avanzar en la validación de un modelo innovador de ciclo de vida del CO₂ y en el desarrollo de una plataforma digital capaz de medir, certificar y trazar la absorción de carbono generada mediante actuaciones de gestión forestal sostenible.

Uno de los principales hitos alcanzados por el proyecto es la demostración de que el manejo forestal activo no solo mejora la calidad y resiliencia de las masas forestales, sino que también puede incrementar su capacidad de secuestro de carbono. Este avance supone un cambio de paradigma en las políticas climáticas, tradicionalmente centradas en la plantación de árboles como principal medida de compensación, y refuerza la necesidad de situar la gestión inteligente de los montes en el centro de la estrategia europea de neutralidad climática.

Life Token CO₂ ha trabajado sobre parcelas forestales con distintas características en la Región de Murcia, Castilla-La Mancha y la Comunidad Valenciana, con el objetivo de obtener datos empíricos y modelos extrapolables a otros territorios europeos. Las actuaciones selvícolas desarrolladas han permitido analizar la evolución de las masas forestales tras la intervención, atendiendo a parámetros como el vigor vegetativo, la estabilidad de la estructura forestal, la adaptación frente a fenómenos climáticos extremos y la capacidad de absorción de CO₂ a largo plazo.

La iniciativa incorpora, además, herramientas digitales avanzadas como GreenScan, que permite estimar con precisión la absorción de CO₂ en masas forestales a partir de imágenes satelitales. Esta tecnología se complementa con sistemas de trazabilidad, registros geolocalizados, modelos científicos de absorción y certificación digital mediante blockchain, lo que permite garantizar transparencia, verificabilidad y fiabilidad en los créditos climáticos generados.

El proyecto también plantea una reflexión normativa de alcance europeo. Los resultados presentados en Bruselas evidencian la necesidad de ampliar con urgencia el concepto legal de aprovechamiento forestal para adaptarlo a la realidad climática actual. La gestión forestal sostenible debe ser reconocida no solo como una práctica de conservación o prevención, sino como una infraestructura activa de mitigación climática, capaz de generar beneficios ambientales, económicos y sociales.

En este sentido, Life Token CO₂ propone avanzar hacia un marco regulatorio que permita integrar la gestión forestal en los mercados de carbono de forma transparente, no especulativa y científicamente respaldada. La plataforma desarrollada por el proyecto facilita la contabilidad fiable de las absorciones de CO₂ y abre nuevas vías de financiación para propietarios forestales, administraciones y empresas comprometidas con la compensación de su huella de carbono.

El impacto del proyecto trasciende el ámbito tecnológico. Life Token CO₂ contribuye también a la mejora de la biodiversidad, la reducción del riesgo de incendios, la conservación de los bosques mediterráneos y la creación de nuevas oportunidades económicas vinculadas a una gestión del territorio más resiliente y sostenible. En territorios sometidos a estrés hídrico y a una creciente exposición a eventos climáticos extremos, la selvicultura activa se presenta como una herramienta imprescindible para evitar que los sumideros de carbono se conviertan en fuentes de emisiones.

La participación conjunta de Digiltea, Orthem, SGS, UCAM, Universidad de Castilla-La Mancha y Comunidad Autónoma de la Región de Murcia refleja el valor de la colaboración público-privada para dar respuesta a los grandes retos ambientales de Europa. El proyecto demuestra que la lucha contra el cambio climático requiere soluciones medibles, verificables y adaptadas a la realidad de cada territorio.