El nuevo edificio, de cerca de 7.000 metros cuadrados, abre sus puertas tras una actuación que apuesta por la arquitectura bioclimática, la eficiencia energética y la integración de espacios para docencia, investigación y experimentación.
Salamanca estrena una nueva infraestructura universitaria concebida para mirar al futuro de la formación y la investigación en el ámbito agrario y medioambiental. La Universidad de Salamanca ha inaugurado la nueva Facultad de Ciencias Agrarias y Ambientales, un edificio ejecutado por Orthem, empresa de Grupo Hozono Global, que reúne en un mismo espacio docencia, investigación y experimentación.
El presidente de Grupo Hozono Global, Manuel Martínez Ortuño, asistió al acto de inauguración de las nuevas instalaciones, que supone la culminación de uno de los principales proyectos universitarios desarrollados en los últimos años en Salamanca.
La inauguración contó también con la presencia del rector de la Universidad de Salamanca, Juan Manuel Corchado; el presidente de la Junta de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco; y el alcalde de Salamanca, Carlos García Carbayo, así como del presidente de la Diputación de Salamanca, Javier Iglesias, entre otras autoridades y representantes de la comunidad universitaria.
Por parte de Grupo Hozono Global acompañaron al presidente el subdirector de Construcción, Carlos Pérez; el delegado de Construcción en Salamanca y Zamora, Eladio del Blanco, y el delegado de Construcción en Madrid, Miguel Luis Lejárraga.
“La inauguración de esta Facultad representa la culminación de un proyecto especialmente significativo por lo que va a aportar durante muchos años a estudiantes, docentes e investigadores. Para Hozono Global es una satisfacción haber contribuido a hacer realidad una infraestructura universitaria que combina capacidad técnica, sostenibilidad y una clara vocación de futuro”, ha señalado el presidente de Grupo Hozono Global, Manuel Martínez Ortuño.
La inauguración supone la culminación de un proyecto que dota a la Universidad de Salamanca de unas instalaciones adaptadas a las nuevas necesidades de la actividad académica y científica. La actuación se desarrolla sobre una parcela de más de 17.600 metros cuadrados y comprende un edificio de cerca de 7.000 metros cuadrados construidos, distribuido en semisótano, planta baja y dos plantas superiores.
Aulas de gran capacidad, laboratorios especializados, biblioteca, salón de actos, espacios de investigación, zonas administrativas y cafetería forman parte de unas instalaciones diseñadas para favorecer la convivencia entre la actividad docente y la investigadora. El proyecto incorpora, además, campos de cultivo experimentales, un invernadero y una nave agrícola, trasladando parte del aprendizaje fuera de las aulas y conectándolo directamente con la práctica y la investigación.
La apertura de las nuevas instalaciones coincide, además, con un importante hito académico para la Universidad de Salamanca: la puesta en marcha este curso 2026-2027 del nuevo Grado en Veterinaria, adscrito a la Facultad de Ciencias Agrarias y Ambientales. La titulación ha comenzado con las 90 plazas de nuevo ingreso cubiertas, tras registrar alrededor de 1.800 solicitudes durante el periodo de preinscripción.
Los primeros estudiantes de Veterinaria recibirán su formación en estas instalaciones mientras avanzan las nuevas infraestructuras específicamente destinadas a estos estudios. Su incorporación amplía así la actividad de un espacio concebido como pieza central del Campus Agroambiental de Salamanca y de un ecosistema especializado en los ámbitos agroalimentario, ambiental y ganadero.
Un edificio que también forma parte de lo que enseña
Uno de los elementos que define la nueva Facultad es la incorporación de la sostenibilidad desde su propia concepción arquitectónica.
El edificio se ha proyectado con una volumetría compacta articulada en torno a patios interiores, una solución que favorece la entrada de luz natural y la ventilación cruzada. A ello se suman fachadas vegetales, sistemas de protección solar natural y cubiertas ajardinadas.
La infraestructura incorpora también energías renovables, sistemas de alta eficiencia energética, gestión inteligente de las instalaciones y medidas dirigidas a reducir el consumo de agua. Un conjunto de soluciones concebidas para disminuir su impacto ambiental y cumplir los requisitos necesarios para optar a la certificación internacional LEED Gold.
De este modo, el propio edificio se convierte también en una expresión de los ámbitos que se estudiarán e investigarán en su interior: sostenibilidad, aprovechamiento eficiente de los recursos, innovación y relación con el entorno.
Construir espacios para el futuro
La finalización de la nueva Facultad supone un nuevo hito para la actividad de Orthem en el ámbito de la construcción de equipamientos públicos, donde la compañía desarrolla proyectos que requieren una elevada especialización técnica y la coordinación de instalaciones y soluciones constructivas cada vez más eficientes.
En Salamanca, ese trabajo se materializa ahora en un edificio preparado para acompañar durante las próximas décadas la evolución de la enseñanza y la investigación en materias directamente relacionadas con algunos de los grandes desafíos actuales: la producción agroalimentaria, la gestión de los recursos naturales, la sostenibilidad y la protección del medioambiente.
La nueva Facultad se integra, además, en un entorno en expansión en La Platina, donde confluyen otras infraestructuras vinculadas a la investigación, la transferencia de conocimiento y la innovación, como la incubadora de empresas biotecnológicas Abioinnova, la nueva sede del Instituto de Recursos Naturales y Agrobiología de Salamanca (IRNASA-CSIC) y el Centro de Transferencia de Conocimiento de la Diputación de Salamanca.
Con las obras concluidas y las instalaciones ya preparadas para recibir a la comunidad universitaria, el proyecto inicia ahora su etapa más importante: dejar de ser únicamente un edificio para convertirse en un espacio de conocimiento, investigación y formación para las próximas generaciones.







