Orthem desarrollará la nueva infraestructura, que permitirá adaptar las instalaciones de Son Banya a las necesidades operativas de una flota municipal cada vez más electrificada.
Las instalaciones de EMT Palma en Son Banya incorporarán una nueva infraestructura de recarga para autobuses eléctricos, formada por 40 puntos de carga destinados a acompañar el proceso de electrificación de la flota municipal. La actuación, que cuenta con una inversión prevista de más de 5,1 millones de euros, permitirá adaptar las cocheras a las necesidades operativas de un transporte público cada vez más sostenible.
El proyecto será desarrollado por Orthem e incluye el suministro, la instalación y la puesta en servicio de los equipos de recarga, así como la infraestructura eléctrica, las canalizaciones, los sistemas de comunicación y la obra civil asociada.
La actuación se llevará a cabo en la sede logística de la Empresa Municipal de Transportes Urbanos de Palma, situada en Camí Vell de Llucmajor, 4, en una parcela destinada a la operativa diaria de autobuses que cuenta con oficinas, cocheras y una zona de taller y almacén.
El proyecto contempla la instalación de un cargador por plaza de aparcamiento, con una potencia mínima de 150 kW por punto, conector CCS tipo 2 y manguera no refrigerada de al menos siete metros. Los equipos estarán preparados para su instalación en exterior, incorporarán display integrado y contarán con sistemas de comunicación y supervisión remota mediante protocolo OCPP 1.6.
La nueva infraestructura permitirá ampliar la capacidad de recarga de la flota eléctrica de EMT Palma y mejorar la gestión diaria de las cocheras. La disposición de 40 nuevas posiciones de carga facilitará la planificación de los servicios, reducirá la necesidad de mover autobuses entre plazas y permitirá optimizar las ventanas de carga nocturna y de oportunidad sin interferir en la explotación diaria.
Además de los equipos de recarga, la actuación incluye la ejecución de la infraestructura eléctrica de media y baja tensión necesaria para su funcionamiento, con cuadros eléctricos, protecciones, sistemas de puesta a tierra, canalizaciones, cableado y comunicaciones. El proyecto prevé también la instalación de nuevos centros de maniobra y medida, que deberán coordinarse con la compañía distribuidora.
Uno de los aspectos clave de la instalación será su capacidad de integración con sistemas de gestión energética. Esta solución permitirá repartir la potencia disponible entre los distintos puntos activos, reducir picos de consumo, priorizar cargas según criterios operativos y coordinar el funcionamiento de los cargadores en función de las necesidades reales de la flota.
La infraestructura eléctrica se desarrollará de acuerdo con el Reglamento Electrotécnico de Baja Tensión y la ITC-BT-52, específica para instalaciones de recarga de vehículos eléctricos, así como con las normas técnicas aplicables a conectores, estaciones de carga en corriente continua y comunicaciones.
El contrato cuenta con un plazo de ejecución previsto de cinco meses desde la formalización y una garantía mínima de tres años. También incluirá un plan de mantenimiento destinado a asegurar el correcto funcionamiento de los equipos durante su vida útil, mediante actuaciones preventivas y correctivas.
Con esta actuación, Palma avanza en la transformación sostenible de su transporte público y en la adaptación de sus infraestructuras a las necesidades de una movilidad urbana más eficiente. Para Orthem, el proyecto consolida su experiencia en el desarrollo de soluciones técnicas vinculadas a la movilidad sostenible, la eficiencia energética y la modernización de los servicios urbanos.
