Digiltea monitorizará indicadores como la pureza del aire, el ruido, la temperatura o el consumo energético mediante una red de sensores.
La tecnología al servicio de la calidad de vida. Este es el objetivo del programa de seguimiento de indicadores ambientales que va a poner en marcha el Ayuntamiento de Lorquí y que ejecutará Digiltea. El objetivo es monitorizar en tiempo real parámetros como calidad del aire, temperatura, ruido, humedad y consumo energético mediante una red de sensores cuyas mediciones se visualizarán en una aplicación que podrán instalar en sus teléfonos móviles los vecinos del municipio.
Este seguimiento de la calidad ambiental del municipio forma parte del proyecto europeo Life SeedNEB, en el que participan, además de la localidad murciana, las ciudades de Potenza (Italia) y Dunaújváros (Hungría). En estos tres enclaves se ensayará la rehabilitación urbana mediante soluciones basadas en la naturaleza, en el marco de la Nueva Bauhaus Europea, como cubiertas verdes, fachadas vegetales, pequeñas intervenciones de renaturalización, sistemas de retención de agua de lluvia e instalación de refugios para la biodiversidad (como aves insectívoras, murciélagos y polinizadores). En concreto, en Lorquí se renaturalizará el Centro Cultural Enrique Tierno Galván y se actuará en diferentes espacios urbanos.
Con la puesta en marcha de estas medidas se espera una mejora de la calidad ambiental que se chequeará mediante los sensores y la ‘app’ gestionada por la empresa de Grupo Hozono Global especializada en soluciones tecnológicas avanzadas. El flujo de datos recogidos y su posterior análisis determinará en qué medida estos cambios contribuyen a reducir la contaminación atmosférica, hídrica y acústica, a proteger contra inundaciones y olas de calor y a mantener los vínculos humanos y naturales.
Desde el punto de vista técnico, el proyecto prevé una monitorización antes y después de la puesta en marcha de las soluciones basadas en la naturaleza, mediante dispositivos capaces de medir la composición del aire (NO₂, SO₂ y PM10), ruido ambiental, temperatura interior y exterior, humedad, consumo energético y parámetros de confort térmico y acústico. Además, se aplicarán metodologías de cálculo de captura de carbono, ahorro de agua e impacto en la biodiversidad basadas en normativas europeas y directrices Life.
Entre los objetivos de la transformación del entorno urbano de Lorquí, un ahorro del 31% anual en el consumo energético de edificios municipales y espacios públicos; reducción de la huella de carbono mediante la captura de CO2 y partículas en suspensión; mitigación del efecto isla de calor con una reducción de la temperatura de 10ºC en superficie y 0,45ºC en interiores; reducción del 44% en el agua de riego por el aprovechamiento de la lluvia y la plantación de especies vegetales resistentes al clima semiárido; y aminoración de la contaminación acústica con la instalación de barreras vegetales aislantes.


